lunes, 28 de marzo de 2011

TORRENT SIN TECHO


Son las dos de la mañana de un viernes cuando entramos en casa. En la calle hace frío y llueve. Como cada semana, un grupo de miembros de Col·lectiu Soterranya, con más ganas e ilusión que recursos, pone en marcha, por segundo año consecutivo, el programa Sacs Solidaris y recorre las calles de la comarca y de la ciudad de València en busca de aquellos que nada tienen. Poco podemos hacer: entregar sacos de dormir, algo de ropa, bocadillos, algunos libros para matar el tiempo, y sobre todo, escuchar. Porque, si hay algo que las personas que duermen en la calle agradecen, es que les escuches, que les hables, que les ayudes a romper la invisibilidad que como un maleficio, les acompaña durante todo el día.

Salir a la calle te ayuda a crecer, a alejarte de los tópicos y los prejuicios. No es verdad que haya quien esté en la calle porque quiere, no es verdad que sean unos vagos o que el consumo de alcohol u otras sustancias sea el principal motivo que les lleve a perderlo todo. La inquietante verdad es que quien hoy pasa sus horas en las calles, ayer llevaba una vida totalmente normal. Veía la televisión, iba a comprar al mismo supermercado que tú, seguía los partidos de su equipo de fútbol preferido, compartía con su familia, reía…como tú. Y ese “como tú” inquieta, te hace consciente de lo relativo de nuestro día a día. Y esa es una de las razones de ser de Sacs Solidaris: la campaña que llevamos realizando desde hace dos años durante los meses más fríos. Por una parte, entregar material de invierno, información, comida y compresión a las personas que pasan sus días en la calle; por otra, hacer visible a este colectivo para el resto de la sociedad; y, por último, concienciar a las personas que nos acompañan de que los sin techo son personas como el resto, con una problemática específica y en la mayoría de los casos, de fácil solución.

Durante el último año vivimos con preocupación el aumento de personas que duermen en la calle en la ciudad de Torrent. Las causas que les llevaron a esta situación son muy diversas pero tienen un mismo final: la persona acaba en la calle inmersa en un bucle de despropósitos del que difícilmente podrá salir sin ayuda. Los encargados de prestar esta ayuda son los Servicios Sociales Municipales en primera instancia, como atención primaria, para más tarde, si es necesario, remitir a las personas a los Servicios Sociales especializados donde se pueda resolver las problemáticas específicas. La pregunta entonces es ¿Qué pasa con los servicios sociales de Torrent? ¿Son capaces de dar respuesta a las necesidades de las personas que están en la calle? No sabemos si se destina o no dinero a este colectivo, si existen programas o no para los sin techo, lo único que sabemos es lo que vemos y vivimos. Y la realidad es que hace un mes y medio tuvimos que pagar, de nuestro bolsillo, el billete a Jaén, donde vivía su hermana, a un chico que llevaba durmiendo veinte días!!! en el Parque Central. Aún recordamos sus ojos llorosos a través de la ventanilla del autobús. O que hay un señor de más de 70 años durmiendo en un cajero en la zona de la Torre o que cada día duermen personas en la estación del metro bajo un gran cartel de una política torrentina donde nos pide que confiemos. Para estas personas poco margen existe para la confianza.

¿Cómo es posible que no exista contacto entre la policía municipal y los servicios sociales en estos casos? Es necesario cambiar esto, desde Soterranya entendemos que debería haber una comunicación fluida entre Policía, Servicios Sociales, y todos los recursos municipales que pudieran ayudar a paliar esta situación.

Por todo ello, desde nuestra asociación pediremos el compromiso de todos los partidos políticos que se presentan a las elecciones municipales para la habilitación de un espacio municipal como albergue de transeúntes, donde los sin techo puedan recibir una buena atención y puedan ser remitidos a programas, centros o instituciones que les ayuden a normalizar su precaria situación.

Si Torrent es una gran ciudad, debe prestar servicios de gran ciudad y no sólo tener los problemas de gran ciudad. Estamos a tiempo de tomar medidas, todavía no son muchas las personas que duermen en la calle, pero sin duda se multiplicaran como sucede en todas las grandes ciudades.

La solución está en la mano de todos, Ayuntamiento, asociaciones y toda la ciudadanía en general. Mientras tanto, seguiremos saliendo a ofrecer lo poco que tenemos, cariño y compresión.